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jueves, 1 de julio de 2010

A Single Man (Un hombre soltero) (2009) - Cine con Orgullo

Esti zumake. Valoración: 6/10

Esta semana se celebra la fiesta del "Orgullo Gay". Miles de personas de ambos sexos ondean orgullosos la bandera multicolor en homenaje a la diferencia. Pero no debemos olvidar que este fenómeno es relativamente nuevo. Hasta hace bien poco esta multitud estaba condenada al mutismo o a la persecución. Fueron necesarios libros como "A single man" (1964) de Christopher Isherwood, considerado un icono en la literatura homosexual y que refleja perfectamente esta marginación, para que individuos aislados tomaran conciencia como colectivo y empezaran a cambiar las cosas.

Más de cuarenta años después de la publicación de este libro, Tom Ford, homosexual reconocido y con pareja desde hace veinte años, toma el relevo en esta historia para realizar su Opera Prima. Este polifacético personaje está considerado uno de los más influyentes diseñadores de moda de los últimos tiempos. Conocido como el Salvador de Gucci era el máximo responsable de la empresa en diferentes departamentos, entre ellos la imagen de la compañía y las campañas publicitarias, por lo que se puede decir que no es nuevo en esto de la imagen.

La historia transcurre en la Norteamérica del 62 donde el miedo gobierna una sociedad dispuesta a aniquilar cualquier ideal que se desvíe de su dichoso estilo de vida americano. Las familias se preparan ante una posible guerra nuclear, compran bunkers para convertirse en el pueblo elegido en caso de que se produzca el holocausto y transmiten de padres a hijos sus odios y sus miedos. George Falconer, un profesor universitario de mediana edad, sobrelleva su soledad realizando cada día un ejercicio de contención que cada vez se le hace más cuesta arriba. Ya de por si el título "A single man" (Un hombre soltero) es un eufemismo que enmascara una realidad dramática muy diferente. Llamarlo soltero a este hombre es negarle parte de su existencia, es obviar los motivos que le hicieron feliz y que ahora le llevan a querer acabar con todo y volarse la tapa de los sesos al final de la jornada. Tras la pérdida en un accidente de su compañero después de diecisiete años su propia muerte parece el único consuelo.

La interpretación de Colin Firth es correcta. Está sobrio y contenido como exige su personaje, alejándose de los estereotipos que suelen caracterizar esta clase de papeles pero lo suficientemente emotivo como para que logre sobrecoger a cualquier espectador independientemente de su orientación sexual. Teniendo en cuenta que sobre él recae todo el peso de la película es lógico que haya sido nominado en varios festivales como los Oscar o los Globo de Oro y ganador en Venecia y BAFTA, pero, desde mi humilde punto de vista, su actuación tal vez resulte un poco lineal, no tanto por su variedad de registros (le hemos visto en papeles muy diferentes como la comedia “Una familia con clase” o el musical “¡Mamma Mia!”) como por lo regular del guión. Para mi los mejores diez minutos son aquellos en los que interviene Julianne Moore. Interpreta a Charlotte, una mujer divorciada a la que le encanta la ginebra y auto compadecerse y que sirve de refugio al protagonista en sus peores momentos. En los planos que comparten Firth y Moore principalmente es ella el foco de atención. Lo mejor de la peli es el baile suelto de estos dos actores. Quiero destacar y dar mi enhorabuena a Jon Kortajarena, socio de este videoclub, por su pequeña interpretación en esta película (espero que sea un primer paso de una próspera carrera).

En cuanto a la dirección se puede decir que Tom Ford ha aprobado de una manera notable para ser su primera película. En su labor artística se nota su pasado en la moda utilizando las técnicas de los publicistas en su forma de rodar: multitud de planos detalle, cámara lenta, decorados de lujo...incluso el director se permite alguna licencia experimental jugando con el brillo y la intensidad del color en momentos precisos (se agradece su intención pero no resulta natural, demasiado fugaz para no parecer un artificio extraño). La estética de la película está cuidada milimétricamente, estudiado cada detalle en cada uno de sus planos. En cuanto a la parte negativa desde mi punto de vista hay secuencias un tanto reiterativas (por ejemplo las imágenes del protagonista hundiéndose en el agua), flashbacks que sobran y diálogos un tanto forzados (la conversación con el chapero aconsejándole que se deje amar resulta poco creíble). Tras el resultado y las buenas críticas de esta primera experiencia seguramente Tom Ford vuelva a dirigir algún film más, o quién sabe, tal vez lo próximo sea escribir un libro, plantar un árbol, montar el globo o vete tú a saber.

Destacables la fotografía del catalán Eduard Grau y la música de Abel Korzeniowski.

Para los amantes de la de belleza y la estética elegante esta cinta resultará un plato exquisito.

sábado, 19 de junio de 2010

Precious (2009)

Esti Zumake. Valoración 6/10

Película de un dramatismo demoledor. Una pequeña píldora que contiene toda la perversidad de la que el ser humano es capaz y que debemos tragar aunque nos cueste, porque a pesar de su dureza, nos cuenta una historia verdadera.

Basada en la novela "Push", de Shappire, narra la historia de Clareece 'Precious' Jones (Gabourey Sidibe), una adolescente negra y de enormes dimensiones a la que los continuos desprecios de su madre (Mo’Nique) le han convertido en una joven retraída y analfabeta que se aisla en la última fila para pasar desapercibida a pesar de su enormidad. Su inadaptación en la escuela y un nuevo embarazo le abren una puerta nueva, el ingreso en una escuela alternativa donde su nueva profesora intenta ayudarle a salir de su refugio al fondo de la clase y encontrar su lugar en el mundo.

Este film independiente cuenta con los ingredientes suficientes para que la crítica se fije en él y se distancie de los telefilmes de sobremesa que suelen abarcar este tipo de dramas. Aunque la película es un cóctel de situaciones aberrantes que llegan incluso al corazón del espectador más indolente (obesidad morbida, maltrato físico y psicológico, embarazos no deseados producto del una relación incestuosa...y un sinfín de tragedias más que dejan el corazón arrugado como una pasa), el director Lee Daniels intenta que el espectador empatice con Precious en todo momento utilizando una voz en off para narrar sus sentimientos y acercarnos más a ella, sin quedarse en el simple hecho de mostrar una historia desagradable. Dirigida con una gran sensibilidad intenta aportar algo de belleza a una historia horrible y consigue suavizar la crudeza trágica zambulléndose en la fantasía de la protagonista, que justo en los momentos más desagradables, se pierde en sueños donde se ve a si misma como una estrella glamurosa. De esta forma el director ahorra al espectador las secuencias más morbosas.

A pesar de ser una producción de bajo presupuesto hay que destacar la expectativa y publicidad que aportan dos apariciones estelares: Mariah Carey en el papel de asistenta social y Lenny Kravitz en el papel de enfermero. Ambos tienen un papel amable y bondadoso en la película, representado la parte más dulce, y es que no es la primera vez que estrellas de la música participan en films cargados de buenas intenciones.

Pero lo más destacable sin duda alguna son las mágníficas actuaciones de las dos protagonistas. Gabourey Sidibe interpreta su papel con total naturalidad. Parece como si se encarnase a ella misma, y aunque pueda parecer lineal y poco expresiva su representación, en las secuencias oníricas muestra una gran capacidad para adoptar registros completamente diferentes, mostrándose realmente sensual y cautivadora. Siendo esta su primera película ha conseguido entre otras la nominación al Oscar y el galadón de Mejor actriz en el Festival Independent Spirit Awards del 2009.

Pero sin duda alguna la palma se la lleva Mo’Nique en el papel de madre. El reconocimiento a su trabajo ha sido rotundo. Por este papel ha recibido multitud de premios y nominaciones, entre ellos el Oscar a Mejor Actriz de reparto. Y no es de extrañar porque sobre ella recae el mayor peso de la película. Su crueldad aumenta en cada aparición logrando que la tragedia se infle lentamente hasta estallar finalmente en su secuencia final.

Una realidad incómoda que supera cualquier pesadilla que podamos imaginar pero que, pese a todo, propone un mensaje esperanzador. Gracias al esfuerzo y a la superación personal, a la confianza en los demás y en nosotros mismos, las circustancias se pueden superar y la salvación es posible.